CLIENTE - SERVIDOR

Si las aplicaciones web tienen tantas ventajas, ¿por qué se sigue utilizando la arquitectura cliente-servidor?

  • Retraso en los tiempos de espera frente a cada clic o al subir o bajar un documento desde el servidor remoto pueden desmotivar el uso de las aplicaciones web.
  • La interfaz amistosa y la experiencia del usuario (user friendly del inglés) todavía no son comparables con las aplicaciones cliente-servidor.

Cuando el usuario se enfrenta a dos programas, uno desarrollado con las herramientas propias de una aplicación cliente-servidor (como Delphi o Visual Basic) y el otro basado en un navegador Web (como Chrome o Firefox) lo más normal es que se encuentre mucho más cómodo con la aplicación cliente-servidor trabajando a toda velocidad, sin retrasos y con una interfaz intuitiva que les ayuda a introducir la información rápidamente.

En una arquitectura web aún existe un retraso importante en la conexión a internet y las décimas de segundo pueden pasar a varios segundos.

Los lenguajes que permiten construir “clientes pesados” son mucho más potentes y por ello montar un software “pesado” en el cliente proporciona al programador muchas más herramientas, componentes, objetos y libertad para hacer lo que quiera controlando la entrada de datos, mostrando ayudas, listas o atajos sin ningún retraso.